
Tras un larguísimo viaje, la delegación de Wilstermann volvió a territorio nacional con evidentes signos de cansancio. Y su entrenador, Álvaro Peña, evaluó la situación y las consecuencias que podría tener en el rendimiento de sus jugadores en los próximos partidos.
“El Carnaval desconcertó a los dirigentes. (…) Nosotros salimos (de Río de Janeiro) el jueves a las once de la noche y llegamos (a Cochabamba) el viernes a las seis de la tarde. Es desgastante. Cómo no va a afectar un viaje de una semana”, expresó el cruceño.
El equipo Aviador debe jugar con Oriente Petrolero el domingo –la respuesta a su pedido de postergación sigue pendiente– y con Vasco da Gama, a quien deberá derrotar por una diferencia de cuatro goles o más para mantenerse con vida en la Copa Libertadores, el miércoles en Sucre.